Conocerme
Al igual que muchos niños de médicos, supe desde una edad temprana que quería ser médico. Mi padre era un especialista en enfermedades infecciosas que dedicó toda su carrera a la investigación. Hoy en día, la medicina sigue siendo una dinámica familiar para mí. Mi marido es oftalmólogo (oculista), y ambas hijas también quieren ser médicos. Supongo que podrías decir que está en nuestra sangre.
Por qué trato a los niños
Tengo una tendencia natural a nutrir a los demás. Cuando era muy pequeña, disfruté cuidando de las personas, especialmente de los niños. Entonces sabía que la pediatría sería mi especialidad, y hoy no puedo pensar en nada más que preferiría hacer.
Lo que me apasiona
Me apasiona que los niños tengan acceso a la mejor atención médica posible. Me encanta formar parte de la familia y creo que es importante que todos los niños se sientan seguros, atendidos y amados.
Cómo intento marcar la diferencia
Trato a todos los niños como si fueran míos, y mi atención no termina cuando cierra la oficina. Me preocupo por los pacientes como si fueran míos, me siento orgulloso de ellos como si fueran míos y los trato con cuidado y respeto.