Conocerme
Crecí en una pequeña ciudad de Puerto Rico y me mudé a Florida en 2008 después de completar mi residencia en Long Island, Nueva York. Me gusta ser pediatra de atención primaria porque me permite educar a las familias para apoyar el desarrollo de sus hijos. Abordo el bienestar de un niño desde todas las perspectivas: física, emocional e intelectual.
Por qué trato a los niños
Mi interés en la pediatría comenzó durante mi rotación en la facultad de medicina. Descubrí que cuidar de los niños era inmensamente gratificante. La pediatría implica un grupo de enfoques centrados en la familia para garantizar un desarrollo saludable, y disfruté de eso. Los niños siempre me recuerdan lo que es ser felices, felices con las cosas simples de la vida.
Lo que me apasiona
Me apasiona la educación y la defensa del paciente. Una de las experiencias más importantes que puedo ofrecer a los padres y a sus hijos es hablar y escucharlos. Hago todo lo posible por ofrecer a mis pacientes el mismo nivel de atención y compasión que quiero para mis propios hijos.