Conocerme
El Dr. Bolaños, originario de El Salvador, es un pediatra con experiencia, cariñoso y certificado por la junta directiva. Ha estado sirviendo a niños y a sus familias durante más de dos décadas en el centro de Florida a través de su consulta anterior, My Kid’s Doctor, y en el extranjero a través de varios viajes de misión médica y proyectos de extensión comunitaria. Conocida por su capacidad para adaptar la atención eficaz y personalizada, la Dra. Bolaños tiene pasión por establecer una base sólida para una vida saludable en la infancia, por ser defensora de sus pacientes y por aprender de ellos, todo ello mientras enseña y empodera a las familias.
Por qué trato a los niños
Creo que promover un desarrollo saludable desde la infancia hasta la edad adulta se alinea con el famoso proverbio: “Formar a un niño en la forma en que debería ir, y cuando sea mayor, no partirá de él”. Los niños son una bendición. Cada una es como una semilla que, con el cuidado y la atención adecuados, tiene el potencial de crecer hasta convertirse en un árbol poderoso y robusto que no se balancea fácilmente por los vientos de la vida. Invertir en ese crecimiento enriquece aún más mi amor por la medicina pediátrica.
Lo que me apasiona
Nunca me olvidaré de una niña huérfana que conocí en Haití. Cuando le pregunté qué quería ser cuando creció, me dijo: “Quiero ser como tú, para ayudar a mis nueve hermanos y a todos mis amigos”. Hoy, 11 años más tarde, es una enfermera destacada en su comunidad. Durante los últimos 25 años, hacer misiones médicas me ha enseñado la gran diferencia que nuestro modelo a seguir, la compasión, la atención, la amabilidad y el amor pueden marcar en las vidas en desarrollo de nuestros hijos. Creo que una vez que se hayan establecido en el amor, la seguridad y el aliento, se sentirán capacitados para hacer grandes cosas. Mis intereses médicos incluyen: Misiones médicas Prevención del asma
Cómo intento marcar la diferencia
Me apasiona empoderar a los niños y trabajar en colaboración con sus familias para alcanzar todo su potencial. La infancia debe ser un viaje alegre y fructífero para nuestros hijos, y espero ayudarles a tomar decisiones saludables para ellos mismos física, emocional y espiritualmente. Creo que prosperan cuando están rodeados de amabilidad, ánimo y por nuestras acciones de ayudar a los demás, porque ellos también crecerán un día hasta convertirse en jóvenes adultos sanos y considerados que estarán dispuestos a extender sus manos para los necesitados.