David: Leucemia
“David celebró muchas “primeras” en el hospital... Fue difícil creer que en días, pasamos de entregar caramelos de Halloween a recibir tratamiento contra el cáncer”.
– Rosa, mamá
David celebró su primer Día de Acción de Gracias, su primera Navidad, su primer Año Nuevo y su primer cumpleaños en el hospital. “Fue difícil creer que en cuestión de días, pasamos de entregar caramelos de Halloween a recibir tratamiento para el cáncer”, recuerda Rosa, madre de David.
Rosa recuerda el momento en que todo cambió. David estaba tomando antibióticos para lo que pensaban que era una infección del cuero cabelludo. Se volvió pálido, tenía el estómago hinchado y no comeba. “No era su alegre yo de 8 meses. Sabía que algo iba mal”, dice Rosa. Un viaje a la sala de emergencias confirmó los peores temores de ella y de su marido.
Después de transferirse a Nemours, a David se le diagnosticó leucemia prelinfática B. Debido a su edad temprana, David tenía un mayor riesgo de complicaciones por la quimioterapia. Esto significaba que pasaría los próximos nueve meses en el hospital.
“Sabíamos que el viaje del tratamiento sería difícil, y lo fue”, dice Rosa. Cada ronda de quimioterapia trajo un nuevo conjunto de problemas, desde erupciones del pañal y úlceras bucales hasta náuseas y muchas noches sin dormir. Pero David perduraba. “Una semana luchaba contra los efectos secundarios, y la siguiente estaba sonriendo y jugando como si nada sucediera”, recuerda Rosa.
Y luego llegó la COVID-19. “Las cosas eran inciertas y aterradoras, pero teníamos que mantenernos fuertes y continuar nuestro camino”, dice Rosa. Las nuevas políticas del hospital hicieron que Rosa se sintiera segura, pero esto significó que no hubiera más visitas de familiares y amigos. “Nuestro equipo hospitalario se convirtió en nuestra familia lejos de casa”, añade.
Rosa dice que, aunque están aislados en el hospital, nunca están solos. “El personal de enfermería y el equipo de Vida Infantil se aseguran de que estemos afrontando y cómodos”, dice Rosa. “Y la terapia artística y el Bingo del miércoles han sido las luces que nos han llevado”.
David se acerca al final de su hospitalización de nueve meses y Rosa se muestra optimista sobre el futuro. Está agradecida por el amor y la atención del equipo oncológico de Nemours. “Aunque el tratamiento de David está lejos de terminar, hemos superado la parte más difícil”, dice. “Nos llevaremos a casa muchos recuerdos y tendremos a todas las personas que nos ayudaron muy cerca de nuestros corazones”.
El consejo de Rosa a los padres al comienzo de este viaje: “No dejes que el cáncer te lleve la fe, tu felicidad o tu capacidad de ver bien en la vida. Tómelo un día a la vez, o incluso una hora a la vez. Sea positivo y fuerte”.