Leer un libro tiene muchos propósitos valiosos:
- Pasan tiempo de calidad juntos, lo que puede llevar a recuerdos cariñosos para ambos.
- Esta vez puede fomentar el amor por la lectura que podría durar toda la vida.
- Puede desarrollar fácilmente el lenguaje oral, el vocabulario y las habilidades de comprensión del niño, lo que le ayudará a prepararse para la lectura futura y el éxito escolar.
Esta interacción sencilla, pero potente, se puede mejorar con algunas técnicas sencillas que puede añadir a sus sesiones diarias de lectura en voz alta.
- No sientas que tienes que leer todas las palabras. Está bien acortar la lectura para adaptarla mejor al nivel de interés y a la capacidad de atención de tu hijo, y a tu propio estilo de lectura. A veces puede simplemente tener una conversación sobre las imágenes y luego leer la historia en otro momento.
- Cambie su tono de voz y su expresión para diferentes caracteres o para enfatizar palabras. Estos cambios de voz harán que la historia cobre vida para su hijo.
- Haga preguntas a su hijo que requieran más de una respuesta de una sola palabra. Preguntas sobre el “por qué” y el “cómo” funcionan bien: “¿Por qué cree que el niño actuó de esa manera?” “¿Cómo se sintió la última vez que visitó al médico?”
- Proporcione a su hijo explicaciones y acciones que creen vocabulario para palabras desconocidas. “El libro dice que los osos negros “se desatan” hacia adelante y “se mueven” sus enormes patas. La palabra “arrebato” significa avanzar rápidamente y de repente. ¿Puedes mostrarme cómo “congestionarías”?” “¿Sabes cómo “apostar” en algo? ¿Me lo mostrará? “Me sentaría” así” (demostrar).
- Antes de abrir el libro, habla con el autor y el ilustrador, mira las ilustraciones de la portada y la contraportada, y haz predicciones sobre lo que podría suceder. Una vez que la historia haya terminado, comenta si tu predicción temprana fue correcta y establece conexiones con el libro con experiencias de la vida real u otros libros.
- Dirija la atención de su hijo a las palabras y letras del libro, diciendo cosas como: “Estas son las palabras que estoy leyendo. Esta palabra comienza con una B, igual que tu nombre”.
- Señale las palabras a medida que las lee o mueva el dedo debajo de las palabras para mostrar que leemos de izquierda a derecha y ayudar a su hijo a comenzar a conectar cada palabra hablada con su forma escrita.
Todo esto puede parecer mucho que probar a la vez. No te preocupes: puedes empezar a añadir una cosa a la vez. A medida que se sienta más cómodo con una nueva técnica, puede añadir otra. A menudo, los padres piensan que su hijo debe estar tranquilo y escuchar la historia, pero notará que estas técnicas implican las interacciones de su hijo a lo largo de la historia. Es la participación activa, como señalar o hablar sobre las imágenes, hacer predicciones u observaciones y responder preguntas, lo que le permite al niño desarrollar habilidades de vocabulario y comprensión. También aumentará la confianza y el disfrute que su hijo/a tiene con los libros e impulsará su amor por la lectura en el futuro.