Mágica de voz

5-Year-Olds | Lenguaje oral

Preparación: 1 minuto | Tiempo de actividad: 10–20 minutos 

La forma en que usamos nuestras voces puede hacer que la gente sienta ciertas cosas. Incluso cuando una palabra es una palabra “feliz”, como la palabra “sol”, si se habla de forma tranquila y triste, puede evocar una sensación de sombrío. Para esta actividad, el niño aprenderá que la forma en que se dicen las cosas puede cambiar cómo se siente y, a veces, qué significan esas palabras.

  • Papel
  • Bolígrafo, lápiz o marcador

Paso 1: Pídale a su hijo que le diga algunas palabras o frases que oye decir todos los días (p. ej., “Es hora de vestirse” o “Le quiero”). Escriba estas cosas en un trozo de papel, diciendo las palabras en voz alta mientras las escribe. Es posible que se le pida que diga muchas cosas; limite la lista a tres o cuatro cosas por ahora.   

Paso 2: Hable sobre cómo se dicen las palabras y puede cambiar cómo se sienten y qué significan. El libro Ayer tuve el Blues está lleno de frases que se pueden decir de formas que realmente profundizan su impacto emocional. Una frase de este tipo, “El tipo de blues te hace querer  bajar  el  volumen”, se puede leer lenta y silenciosamente a medida que se acerca el final. Lea la frase de esa manera a su hijo y, a continuación, léala como si no hubiera cambios en el ritmo o el volumen. Hable sobre las diferencias en cómo se siente.

Paso 3: Aplique los mismos cambios de voz a las cosas que ha escrito que él le oye decir. Por ejemplo, si a menudo te escucha decir: “Te quiero”, pregúntale cómo le suena. Hable con él sobre cómo puede hacer que esas mismas palabras se sientan llenas de emoción: “¡TE AMO!” o siéntete seguro y calmante: “Te quiero”. Enfatice diferentes palabras para cambiar el enfoque de la frase. Pregúntele al niño cómo se siente cuando usted dice las cosas de una manera determinada.

Paso 4: Haga esto con el resto de las cosas que dice. Hable con su hijo sobre las cosas que suele decir y cómo puede decir que la forma en que dice cosas, como “mamá”, puede tener sentimientos y significados muy diferentes.

Paso 5: Explique que la forma en que usa su voz es poderosa e incluso mágica. Ya sea en casa, en la escuela o en cualquier lugar, la gente se ve afectada por cómo usa su voz, no solo por las palabras que dice.

Si al niño le cuesta pensar en cosas que usted dice, ofrézcale algunas sugerencias. Es posible que simplemente use su nombre como palabra que dice a menudo y le muestre que al decir su nombre de diferentes maneras puede significar cosas diferentes y generar sentimientos diferentes.

¡La magia de la voz no es nuestra única magia! También utilizamos expresiones faciales y movimientos corporales para expresar cómo nos sentimos y qué pensamos. Con el niño, piense en expresiones faciales y movimientos corporales, como una expresión seria o manos en las caderas, para acompañar las cosas que dice. Como otro ejemplo, muestra que cuando leas la frase, “El tipo de blues te hace querer  bajar  el  volumen”, puedes usar la magia de voz combinada con la magia del movimiento corporal, como encorvarte o hundirte más cerca del suelo, para expresar una tristeza profunda.