Concienciación de palabras
Preparación: 15 minutos | Tiempo de actividad: 10 minutos
Desde el momento en que nace su bebé, puede nutrir su crecimiento del lenguaje oral. Al principio, su bebé aprenderá escuchando nuevas palabras durante las interacciones diarias con usted. Esta divertida actividad va un paso más allá y expone al bebé a palabras basadas en sus propiedades descriptivas. Y se puede repetir una y otra vez, para que el bebé tenga muchas oportunidades de escuchar una variedad de palabras nuevas de manera regular.
- Tres o cuatro artículos con propiedades similares (p. ej., artículos blandos como un calcetín para bebé, manta, pluma, juguete de peluche o libro de tela)
- Tres o cuatro artículos con propiedades de contraste (p. ej., artículos duros como un pequeño libro de tablas, un recipiente vacío para toallitas para bebés o un sonajero)
- Asiento para bebés o manta/almohadilla
Paso 1: Reúna algunos artículos que sean seguros para que el bebé explore y que tengan propiedades descriptivas en contraste. Con bebés muy pequeños, puede elegir comenzar con artículos blandos (p. ej., juguete de peluche, libro de tela, tela de algodón, etc.) y artículos duros (p. ej., libro de tablas pequeño, sonajero, llaves de plástico, recipiente vacío para toallitas para bebés, etc.).
Paso 2: Extienda una manta o un edredón limpios en el piso. Coloque al bebé sobre su espalda de forma segura sobre la manta. Puede colocar al bebé en un asiento para bebés en un lugar seguro. Colóquese cerca para que el bebé pueda verlo fácilmente mientras habla.
Paso 3: Cuando su bebé esté en un estado de ánimo tranquilo y feliz, comience por introducir objetos que compartan una propiedad descriptiva. Por ejemplo, puede sostener un juguete de peluche y decir:
“¡Aquí está tu conejito! El conejito es suave. Tiene piel blanca. ¡Muy suave! ¡Sentimos un conejito suave!”
Toque suavemente la mano del bebé con el juguete de peluche. Repita este paso con uno o dos objetos blandos más.
Paso 4: Continúe mostrándole al bebé algunos artículos que tienen una propiedad en contraste. Por ejemplo, podría decir:
“Echemos un vistazo a algunas cosas que son difíciles. ¡Oh, mira! Tu libro se siente duro. Está hecho de papel duro. ¿Le gustaría sentir su libro?”
Toque suavemente el libro con la mano del bebé. Cuando el bebé tiene alrededor de 2 o 3 meses, puede disfrutar agarrando objetos pequeños y explorándolos con la boca.
Paso 5: Continúe presentando un par de artículos que compartan la misma propiedad. Mientras el bebé mira los objetos o los explora con las manos y la boca, hable sobre las propiedades descriptivas además de los nombres de los objetos.
Paso 6: A medida que su bebé crece y se desarrolla, repita esta actividad con frecuencia utilizando diferentes artículos e introduzca una variedad de palabras que describan las propiedades de contraste (p. ej., “liso/áspero”, “brillante/aburrido”, “grande/pequeño”). Exponer a su bebé a una variedad de palabras le ayuda a crear importantes conexiones lingüísticas entre sonidos, palabras y significados.