Lenguaje oral
Deje que el niño participe. Pídale a su hijo que imite las expresiones faciales de Sophie durante toda la historia.
Por ejemplo, podría preguntarle al niño:
“¿Puede mostrarme cómo se ve su rostro cuando está enojado? ¿Qué cara haces cuando estás triste? ¿Puedes mostrarme tu cara feliz?”
Este proceso puede repetirse a lo largo de la historia, para que puedas ver si comprende la gama de emociones que está experimentando Sophie.
Añada instrumentos musicales. En una futura lectura de la historia, puede darle a su hijo algún tipo de ruido (p. ej., una campana, una tambulina, dos bloques de madera, dos grandes cucharas de metal). Mientras lee la historia, haga que su hijo use el generador de ruido para hacer ruidos muy fuertes durante las partes de la historia en las que Sophie está enfadada. Luego haga que el sonido sea más suave y más suave mientras Sophie se calma. El sonido debería volverse muy suave y débil cuando Sophie se siente para dejar que la brisa y el océano la calmen.
Este tipo de ejercicio ayudará al niño a ver cómo se puede usar la música para expresar emociones.