Asesoramiento y apoyo para padres de niños con TDAH

Los padres pueden enfrentar muchos desafíos cuando crían a un niño con trastorno por déficit de atención e hiperactividad.

Entre los desafíos, pueden incluirse calificaciones fallidas; comportamientos inseguros y perturbadores; o dificultades en las relaciones con padres, docentes y compañeros, todo como resultado de la falta de control de uno mismo relacionada con el trastorno. Hay una gran cantidad de libros que intentan dar orientación, pero nada se compara con el apoyo directo de expertos empáticos y el consuelo de padres con ideas afines.

La Dra. Lisa Spector, jefa de la División de Desarrollo y Pediatría Conductual de Nemours Children’s Hospital, Florida, en un principio se sorprendió al descubrir que no había ningún programa local existente para los padres que necesitaban ese tipo de apoyo. Así que se asoció con la coordinadora de Salud Comunitaria de Nemours, Kelly Rogers, MPH, y la directora del Programa de residencia pediátrica, la Dra. Corinne Bria, M.Ed., y consiguieron fondos de subvenciones para crear un programa así.  

El año pasado, proporcionaron cuatro cursos de ocho semanas sobre estrategias realistas para criar niños que tienen TDAH. Como una inversión adicional en el futuro, el programa proporciona una orientación poco frecuente para pediatras en formación, que reciben capacitación para enseñarles a los padres.

“Uno de mis objetivos en la vida es que los pediatras tengan las habilidades que necesitan para abordar los trastornos mentales, emocionales y conductuales en la profesión”, dice Spector. “Esto es algo que no aprendemos en la escuela de medicina”.

Parents bring their kids to the weekly evening sessions at the hospital, where, while the parents learn from the residents, their children are coached by trained college volunteers who teach them to identify and regulate their emotions. 

Eighteen families have taken the course so far, and many parents give it great reviews.

“The environment at home, especially during the nighttime routine, has become more peaceful and the communication with our son has been improving every day,” says Monica Rodriguez, a mother of two children, ages 6 and 2. “We have had more good days than bad ones and we have been working as a team to focus more on the positive things.” 

Carrie Balthazar, a nurse and mother of three, is another satisfied parent. “We learned so much, from how the brain of a child with ADHD works to why he behaves the way he does to how we can correct his behavior in a positive manner without discouraging him,” says Balthazar, whose son with ADHD was eight years old when they signed up. “Every week we would look forward to the topic because it was always something applicable to our lives, but the most important things have been giving him praise and positive reinforcement as well as keeping eye contact and close proximity when asking him to complete a task and then only asking twice,” she says. 

Balthazar comenta que han aprendido a lidiar mejor con las tareas escolares con descansos frecuentes y a limitar la cantidad de tiempo durante el cual el niño hace las tareas. “Ahora es raro que terminemos el tiempo de trabajo con lágrimas, ¡de uno o ambos!” dice.

“Todas las pruebas demuestran que la educación de los padres marca una gran diferencia para que los niños con TDAH mejoren el desempeño académico, el comportamiento y la autoestima”, afirma Spector. 

El equipo ha descubierto que el programa es una victoria para todos. Los residentes pediátricos tienen más herramientas para ayudar a los padres; los niños aprenden maneras de regular sus emociones; y los padres se dan cuenta de que no están solos y aprenden a ayudar a sus hijos de una mejor manera. 

El proyecto piloto ya ha ayudado a tantas familias que planeamos ampliarlo en los próximos meses.

NOTA: Si desea obtener más información sobre nuestros programas de educación comunitaria, envíenos un correo electrónico a FLCommunityHealth@Nemours.org.